
Vamos te contaré un cuento de colores y sabores, en donde la muerte eres tu y el final soy yo; en donde el amor que sentimos hacia nuestras propias almas derramará esa sangre llena de condena y falsas necromancias, el elixir de la vida misma.
Y juntos iremos hasta el castillo de las sombras, aquel que está oculto en lo más profundo de las montañas, allá donde los ángeles duermen y procuran esconderse cuando los hombres lobo aúllan y los vampiros como nosotros, salimos en la búsqueda de la vida. De sangre. Y te daré lo que más anhelas, la eternidad.
Y yo te juro que no dejaré que ninguna maldita estaca de ninguna alma impura te dañe, y si morimos en el olvido; no grites, no grites pues ahí estaré yo contigo; clavado a tu cuello listo para chupar más y más de aquel hirviente líquido rojo, de aquel secreto de la oscuridad. Amor mío, te juro por las noches más claras de luna llena, rodeada de mil bailarinas de la noche; las estrellas, que juntos iremos a la eternidad, juntos hasta la eternidad …
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